Trio MHM satisfactorio
Perseo - 12-05-2006 13:10:53 | Categoria: Relatos y fantasías
¿Y si no me hubiera marchado? ¿Y si esto ocurriera hoy, 10 años después?
....... no podía dejar de mirar aquellas dos lenguas enrollándose la una en la otra, estaba totalmente absorto en sus bocas, viendo como luchaban por un espacio en la boca contraria.... Sus manos, que seguían acariciándome de forma suave, de repente se detuvieron. Las dos se pusieron de pie y tiraron suavemente de mis manos con intención de que me levantara. Comenzaron a recorrer todo mi cuerpo con caricias y besos, al miso tiempo que iban quitándome la ropa. Yo no podía saber de quien era cada mano, me estaban volviendo loco, moviéndose a mi alrededor como si de una danza hindú se tratara. Lo único que notaba era que cada vez tenía menos ropa y que mi polla estaba creciendo rápidamente. Cuando quise darme cuenta, estaba totalmente desnudo, con la polla erguida, moviéndose al ritmo de los latidos del corazón. Estaba muy excitado y las piernas me temblaban, por lo que decidí sentarme. Me giré para buscar una silla y justo detrás de mí, estaba Nerea apartando unas revistas de un viejo butacón, preparándolo para que me sentara. Y así fue. Ana y Nerea volvieron al sofá. Allí se pusieron de rodillas sentadas sobre sus talones y comenzaron a besarse de nuevo mientras se iban desabrochando la camisa la una a la otra. Yo no perdía detalle de lo que estaba pasando. Podía entrever los pechos de Nerea sin sujetador que se ocultaban debajo de la blusa. Cuando quedaron libres, las manos de Ana los apretaron fuertemente y se lanzó contra ellos con su boca para mordisquear sus pezones. Nerea aprovechó para desabrocharle el sujetador a Ana. En ese preciso instante, mi mano derecha se dirigió hacia mi polla y comencé a masturbarme suavemente. No quería llegar al clímax, sino sólo acompañar con movimientos a la excitación que me estaba desbordando. Nerea me miró y sonrió, y aquello me excitó más todavía. Ana cesó en su intentó de devorar los pezones de Nerea y se puso de pie. Se desabrochó la falda y la dejó caer al suelo. Nerea hizo lo propio con sus pantalones. No llevaba bragas y aprecié que su coñito estaba totalmente rasuradito. Ana se tumbó boca arriba en el sofá y Nerea se arrodilló en el suelo con su cabeza entre las piernas de Ana. Mi respiración iba creciendo por momentos. La de Ana también. Nerea se llevó una mano a su clítoris y comenzó a frotarlo mientras con la otra mano iba introduciendo los dedos en el coño de Ana. Primero dos. Luego tres. Al final los cuatro. El movimiento basculante de mi mano iba aumentando al ritmo en que lo hacían sus gemidos..... Ana me miraba fijamente y me hizo un gesto con su mano para que fuera hacia ella. Cuando llegué a su altura, me cogió la polla y se la metió en la boca de golpe. Aquello provocó que una gota de mi semen se escapara de mi interior. Ella lo noto y retirando la polla de la boca, comenzó a rozarme con la punta de su lengua en mi glande, pidiéndome más leche. Su lengua de fuego me recorría sin cesar, mientras con la mano acariciaba mis huevos que estaban duros como una piedra. Cogió a Nerea de la cabeza y le levantó con intención de que parara y me dijo que quería que se la metiera entera. Nerea se incorporó y se sentó en el respaldo del sofá. Ana se puso de rodillas sobre el sofá para recibir el coño de Nerea y devolverle el placer con su lengua que le había estado dando ella con la suya. Giró el cuello y vio que yo ya estaba de pie preparado detrás de ella para follarla. Estiró una mano, y poniéndomela en el muslo tiró de mí pidiéndome que empezara. Con total facilidad, mi polla se introdujo por la rajita de Ana, y ella se estremeció levantando el cuello en señal de placer. La perspectiva que tenía era inmejorable. Tenía frente a mí a una desconocida totalmente desnuda, sentada sobre el respaldo de un sofá con la espalda apoyada en la pared. Sus manos no paraban de acariciarse y de levantarse los pechos. Entre sus piernas abiertas, la lengua de mi novia le estaba dando un pequeño masaje en su clítoris, mientras sus dedos se introducían por su coño. Mientras todo esto pasaba, ella arrodillada a cuatro patas, estaba siendo penetrada por mi pene, mientras con mis dedos le acariciaba alrededor de su ano, introduciendo un poquito la punta de alguno de ellos de vez en cuando. Los movimientos de los tres cada vez eran más rápidos. Yo ya apenas podía aguantar mucho más la venida de mi orgasmo cuando en ese momento Nerea gritó de placer mientras se apretaba fuertemente los pechos hacia sí. Ana fue deteniéndose lentamente mientras se colocaba en mejor posición para que yo continuara con el mete saca que le estaba dando. Nerea ya relajada, alargó una mano hacia el clítoris de Ana sabiendo de la inminente llegada del orgasmo de ella. Mis embestidas cada vez eran más fuertes y los gritos de Ana también. La mano de Nerea frotaba enérgicamente el clítoris de Ana cuando un gemido salió de su garganta. Los sucesivos “sí, sí, sí, sí....... ” resonaban en mi tímpano y aquel eco aumentó mis pulsaciones hasta el límite haciendo que mi polla se hinchara aún más. Acto seguido retiré mi polla para no correrme dentro y cuando iba a comenzar a masturbarme para terminar, las manos de ambas se lanzaron a por ella. Finalmente fueron las manos de Nerea las que hicieron el trabajo. Un inesperado primer chorro de semen impactó lejos ante la fija mirada de las dos sobre mi polla. Ante aquello, la boca de Nerea se acercó un poco más para recibir el resto de la leche que faltaba por salir, mientras Ana esperaba su turno. Sin perder el ritmo, agarré la mano de Nerea que tenía cogida mi polla y le ayudé con el movimiento. Descargué un poco de mi jugo y rápidamente acerqué la polla a las puertas de la boca de Ana quien esperaba con la lengua fuera. Allí terminé mi corrida, mientras los movimientos de mi mano que aún tenían cogida la de Nerea iban decelerando lentamente.
Tras unos minutos de silencio y de sonrisas, nos fuimos a limpiar al cuarto de baño. Observé que había una bañera muy grande. Miré a mis compañeras y les propuse darnos un pequeño baño relajante, el cual ellas aceptaron gustosas. Pero aquello, al final, de relajante tuvo poco......
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Joooooder cielo..... me has dejado humeda, expectante, palpitando e imaginando que cualquiera de ellas dos hubiera sido yo, ummmm me encantaría hacer un trío contigo... me apunto...
Un beso (quiero más...).
Comentario de galilea hace 3 años y 43 meses
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Me encataría recibir un mensaje tuyo en mi sitio.
Ven a verme
Por favor....Comentario de privada hace 3 años y 42 meses
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Los tríos son, obviamente, muy excitantes y están en la imaginación de mucha gente, tanto hombres como mujeres. Sin embargo en la práctica las cosas deben ir muy coordinadas para que salgan bien. En general las mujeres tienen más energía sexual que los hombres por lo cual un trío MHM puede tener dos tiempos, uno los tres y el restro MM (el hombre puede ponerse a dormir como un angelito, es cuestión hormonal) y en cuanto a los tríos HMH lo que es muy divertido, pero no siempre posible, es lograr hacer el "sandwichito". Por lo demás, si hay risas, diversión y buen humor, es una experiencia muy grata. En mi caso la prefiero con azotes incorporados, claro está.
Comentario de Fer hace 3 años y 42 meses